La armonía y el caos

La pensée n’est qu’un éclair au milieu d’une longue nuit.
Mais c’est cet éclair qui est tout.
Henri Poincaré, La valeur de la Science. 

Henri Poincaré representa el pensamiento maduro, prudente, dotado de una intuición portentosa, frente a una imagen de la ciencia a medio camino entre blitzkrieg y operette, viral ads y nerd nites. Su obra ha marcado profundamente la física y la matemática del siglo XX y seguirá haciéndolo durante los siglos venideros.

Hace poco Alberto Verjovsky comentaba el muy distinto carácter de tres alumnos de Morris W. Hirsch. Al oírlo, tuve claro que, aunque separados por un siglo, ese tímido alumno de aspecto lento y con gruesas gafas había sido el verdadero heredero científico y moral de Henri Poincaré. Su nombre es William P. Thurston. He dicho «el verdadero heredero», dejándome llevar por lazos, como la profunda intuición o la vastedad de la obra, que van más allá del problema –hoy teorema– que ligará sus nombres por siempre. Pero la herencia de Poincaré sigue viva.

Un viejo amigo me decía no hace mucho que sólo le apetece releer y repensar viejos trabajos de Poincaré, una suerte para quienes –por desgracia, sólo de vez en cuando– podemos disfrutarlo. Poincaré es también el héroe de Alberto –o debería decir Escher, Douady, Riemann–. Por fortuna, en esta ocasión, no es una voz, sino una presencia clave en el film Henri Poincaré, l’harmonie et le chaos, dirigido por Philippe Worms y producido por Vie Des Hauts Production, France Télévisions y CNRS Images, que ha reunido a Nicolas Bergeron, Thierry Dauxois, Étienne Ghys, Tadashi Tokieda, Alberto Verjovsky y Cédric Villani para evocar la figura de Poincaré y su influencia sobre el pensamiento científico actual. Pero lo que este documental ambiciona en realidad –y es ese el mejor homenaje a Henri Poincaré– es ese «faire la part de l’harmonie et du chaos» que propone Étienne Ghys en una secuencia. Decía Poincaré que «la armonía expresada por las leyes matemáticas es la única realidad objetiva, la única verdad que podemos alcanzar; […] la armonía universal del mundo es la fuente de toda belleza». Pero pensemos que la armonía perfecta –contemplen el mosaico de Kepler o el árbol de Kenyon de la cabecera– es a menudo el fruto improbable del caos.

Espero que los productores se decidan a ofrecernos una versión subtitulada en español o inglés, pero valga como muestra un pasaje espléndido donde Étienne Ghys y Alberto Verjovsky nos explican la geometría de los árboles. Para quienes deseen comprender mejor ese equilibrio entre armonía y caos que nos deja atisbar Étienne Ghys, nada mejor que contemplar su film Chaos.

Chaos2

Gracias a Dominique Garing (Vie des Hauts Production) por autorizar el subtitulado y la reproducción de este pasaje del documental Henri Poincaré, l’harmonie et le chaos.

Tout ce qui n’est pas pensée est le pur néant, puisque nous ne pouvons penser que la pensée et que tous les mots dont nous disposons pour parler des choses ne peuvent exprimer que des pensées ; dire qu’il y a autre chose que la pensée, c’est donc une affirmation qui ne peut avoir de sens.

Et cependant — étrange contradiction pour ceux qui croient au temps — l’histoire géologique nous montre que la vie n’est qu’un court épisode entre deux éternités de mort, et que, dans cet épisode même, la pensée consciente n’a duré et ne durera qu’un moment. La pensée n’est qu’un éclair au milieu d’une longue nuit.

Mais c’est cet éclair qui est tout.

Henri Poincaré, La valeur de la science, Flammarion, 1905.


Todo lo que no es pensamiento es pura nada, puesto que no podemos pensar más que el pensamiento y todas las palabras de las que disponemos para hablar de las cosas no pueden sino expresar pensamientos; decir que hay otra cosa que el pensamiento es una afirmación sin sentido.

Y sin embargo  —curiosa contradicción para los que creen en el tiempo— la historia geológica nos muestra que la vida no es más que un corto episodio entre dos eternidades de muerte y que, en ese mismo episodio, el pensamiento consciente no ha durado y no durará más que un momento. El pensamiento no es más un relámpago en medio de una larga noche.

Pero ese relámpago lo es todo.


Henri Poincaré, La valeur de la science, Flammarion, 1905.

 

 


 

Licencia de Creative Commons
La armonía y el caos by Fernando Alcalde is licensed under a Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 Internacional License.

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